agosto 24, 2008





Todos esos jueguitos que planeabas, el ducharnos juntas, acariciarnos a luz apagada.
Era obvio a dónde íbamos o tal vez eras demasiado inocente como para verlo.
Y yo con mi mente desviada esa noche te robé un beso, y te lo confesé todo.

El que todos los días fuera a verte a tu casa, el que repentinamente tuviera sueño y quisiera dormir una siesta en tu cama, con tus brazos como abrigo, no eran coincidencia. Yo no entendía lo que me pasaba, ese magnetismo hacia tu curvo cuerpo, esa falta de pudor ante tu mirada. Contigo era yo misma, no tenia de que esconderme, pues tu me hacías sentir cómoda.

Y aun así ese día, el día en que sellamos con un beso lo nuestro, murió todo.
Ya no eras un capricho disfrazado de juego, ya no espiaba tu cuerpo cuando te cambiabas de ropa, ya no eras el afecto de mis fantasías y por más que deseaba rozar tu cuerpo por accidente en la ducha, la humillación de tu rechazo significaba mucho como para seguir queriéndote.

Ya no podría fingir el que quisiera cocinarte con el pretexto de que tu comida era mala sólo por querer malcriarte. Ya nunca más volveríamos a estar solas y llenas de nosotras dos, pues el silencio mataría al tiempo y lo convertiría en imperecedero. Sería incomodo respirar el mismo aire luego de haber compartido saliva.

Era el principio del final de algo que no tuvo acontecimiento verdadero, sino más bien una ilusión realista de una mala interpretación. El mal interpretar tu esencia coqueta.

Aún no entiendo lo que tú eras para mí.

2 Post:

Arcana Mundi dijo...

Saludos.
He visto tu blog y no está nada mal.
Te invito al mio.
Te seguiré leyendo... aunque yo no sea bisexual.
Saludos

www.molestoluegoexisto.blogspot.com

Javier dijo...

Jajaja no es de metalero

Oye Jackie actualiza po

besos

chau