diciembre 15, 2010

El rey que todos admiran,
El rey que se pudre en su castillo.
No conoce realidad alguna,
Excepto la suya.

Todos aplauden a su entrada,
la gente agacha su cabeza a su paso,
mas él no ve caras,
sólo una masa que aplaude sin sentido.

Cuando viaja fuera del reino
cree saber lo que le espera.
Su carruaje feroz le traiciona,
sus corceles le condenan.

Yace en el lodo,
como un pobre inmundo.
Su levita manchada en sangre y barro
serán por siempre su compañía.

Tras su muerte cree en privilegios,
privilegios que le otorgarán.
Por ser más sabio y por saber reinar,
mas nadie le conoce en ese lugar.

Los serafines ríen al pasar a su lado,
los ángeles no reparan en su presencia.
Por el resto de la eternidad será un súbdito,
en un paraíso sin rey y sin mortales que ordenar.

2 Post:

Javier Reinaldo dijo...

buena jackie, qué bueno que volviste a escribir (y a postear xD)

:) oye, a ver si nos juntamos en las vacaciones

Anastassia Schiefelbein dijo...

POngamonos de acuerdo para vernos!

últimamente tengo muchas cosas que escribir.